Nació el 8 de septiembre de 1987 en Taramundi, en el occidente de Asturias, en una casa que estaba a doscientos metros de una ferrería y a cuatro kilómetros de la carretera. Su bisabuelo materno se fue a Cuba en 1919 con una maleta de navajas para vender y no volvió. La familia siguió mandando cartas a esa dirección durante sesenta años sin recibir contestación.
En 2004, con diecisiete, Pinín fue a La Habana a buscar el edificio de las cartas. Encontró un solar. Se quedó de todos modos: entró en el Instituto Superior de Arte y se licenció en Artes Visuales en 2009, a los veintidós años. De aquellos cinco años dice que aprendió sobre todo dos cosas, y que ninguna se enseñaba en clase: que en el Caribe el hierro dura la mitad, y que un material que se deshace delante de ti no necesita que le añadas un discurso.
Entre 2009 y 2012 no expuso nada. Volvió a Taramundi, trabajó afilando en talleres de cuchillería del concejo y pasó dos inviernos reconstruyendo el rodezno de un molino que ya no molía. Llama a ese periodo los años mudos y sostiene que es la única obra suya que salió bien del todo.
Debutó el mes siguiente a cumplir veinticinco años, en Ciudad de México. Desde entonces expone cada dieciocho meses, sin excepción y sin adelantar ni retrasar una fecha por ningún motivo. Vivió en Berlín entre 2016 y 2021, y después entre Los Ángeles y Wedding. Hoy trabaja, según su única declaración pública sobre el asunto, «en algún punto de la línea recta entre Taramundi y Berlín, que no existe».
No se deja fotografiar, no asiste a sus inauguraciones y no da entrevistas. En cada apertura, una persona de la ciudad —elegida por la sala, nunca por él— lee un texto de dos páginas en voz alta. Después se va y no vuelve a hablar en nombre del artista.
- Nombre
- Pelayo Pinín
- Nacimiento
- 8 de septiembre de 1987, Taramundi, Asturias
- Formación
- Licenciatura en Artes Visuales, Instituto Superior de Arte, La Habana, 2009
- Medios
- Acero forjado, agua, azúcar de caña, sal, papel oxidado, sonido
- Exposiciones
- Diez, entre 2012 y 2026
- Ciudades
- Ciudad de México, Bogotá, Medellín, Berlín, Bonn, Los Ángeles, Miami, Houston, San Francisco
- Obra en venta
- Ninguna desde 2021
- Retratos
- Ninguno
Sobre el nombre. Pelayo es el que empieza algo desde una cueva. Pinín, en asturiano, es el que todavía está aprendiendo a andar. El artista eligió las dos mitades a la vez y nunca ha explicado cuál de ellas iba en serio.